Boston Marathon

La más antigua del circuito

Boston es la capital de Massachusetts, la ciudad más antigua de los Estados Unidos, y la anfitriona de la maratón que lleva su mismo nombre. La Boston Marathon, iniciada en 1897 para festejar el Patriot´s Day, es la más arcaica del Circuito. Aquella vez sólo 15 personas comenzaron la carrera y diez pudieron finalizarla.

El circuito atraviesa ocho ciudades de Massachusetts: Hopkinton, Ashland, Framingham, Natick, Wellesley, Newton, Brookline y Boston. La meta se encuentra junto a la Biblioteca Pública de Boston y a la John Hancock Tower, en Copley Square, ambos edificios emblemáticos de la ciudad.

Una de las particularidades de esta carrera es que, para ser aceptado, todo corredor debe acreditarse una marca por debajo de los límites que establece la organización. Las marcas para la acreditación pueden ser de una edición anterior del maratón de Boston, de alguna de las otras cuatro World Marathon Majors (Chicago, Nueva York, Berlín o Londres), así como de otros maratones norteamericanos.

La maratón es conocida por ser de las más difíciles del mundo por lo sinuoso y montañoso del terreno, el cual es un gran desafío para los más de 20.000 runners que consiguen acreditarse.

La carrera comienza con una leve bajada que nos acompaña los primeros 16 kilómetros; para luego, entre el kilometro 21 y 25, encontrarnos con otra bajada aún más pronunciada.
La prueba de fuego comienza llegando al kilómetro 26, momento en el que cuatro elevaciones nos llevan hasta el kilometro 33,5. Superado este tramo, nos resta un gran descenso hasta completar la prueba.

La Boston Marathon lleva tanto tiempo en el Circuito que ha vivido un gran número de cambios que hoy la convierten en el gran evento que es.

Roberta Gibb fue la primer mujer que, en 1966, desafío las políticas de la maratón decidiendo demostrar que una mujer era tan capaz como un hombre de correr esas distancias. Sabiendo que no sería admitida al momento de anotarse formalmente en la maratón, Roberta eligió esconderse entre unos arbustos cerca de la largada usando un buzo y short pertenecientes a su hermano.

La sorpresa y la ovación del público llegaron cuando esta maratonista decidió quitarse el buzo debido al calor que la golpeaba durante el trayecto. Claro, la prensa en seguida la reflejó en primera plana y la radio trasmitió, en vivo, su progreso en la carrera. Finalmente, sus 3:20:40 fueron el puntapié inicial para la incorporación del género femenino a la maratón de Boston.

En síntesis, luego de muchos años y de varias mujeres peleando por su lugar y corriendo la carrera "sin numero", e incluso siendo quitadas de la competencia en plena competencia, fue recién en 1972 que se consiguió la admisión oficial de mujeres en la maratón.

Otra rareza de esta competencia se dio en el año 2007, cuando por primera vez en la historia una maratón se corrió en simultáneo a más de 300 kilometros de altura sobre la Tierra. A bordo de la Estación Espacial Internacional (ISS), la astronauta y atleta estadounidense Sunita Williams corrió la Boston Marathon. Debió hacerlo en la cinta que utilizan los ocupantes de la Estación para mantener el tono muscular, atada para evitar salir volando y luchando, no sólo contra el cansancio físico y mental, sino también contra la ingravidez.

Williams terminó con un tiempo no oficial de cuatro horas con 24 minutos, siendo la primera corredora en completar una maratón en órbita.

Hoy la Boston Marathon es un must para cualquier runner que busque superarse a sí mismo formando parte de la gran historia que conlleva este evento iniciado hace 116 años.